Blog de Especialidad • 3 min de lectura

¿Es posible engañar al polígrafo? Mitos y Realidades

Es común ver en películas o series cómo un personaje "entrenado" logra burlar la prueba del polígrafo usando tachuelas en el zapato, mordiéndose la lengua o controlando su respiración. Sin embargo, la realidad científica es muy diferente a la ficción.

La Fisiología no miente

El polígrafo no es un "detector de mentiras" mágico; es un instrumento médico-científico que registra cambios en el Sistema Nervioso Autónomo. Este sistema es el encargado de funciones involuntarias como la sudoración, la presión arterial y el ritmo cardíaco. Al ser involuntario, es fisiológicamente imposible controlarlo conscientemente ante un estímulo de amenaza (la mentira) de manera sostenida.

Las "Contramedidas" son detectables

Cuando una persona intenta alterar su respiración o provocarse dolor físico para alterar la gráfica, genera patrones anormales que un poligrafista certificado detecta inmediatamente. Estas acciones se conocen como "contramedidas" y, paradójicamente, suelen ser el indicador más claro de que el sujeto está tratando de ocultar información.

La importancia del evaluador

El éxito de la prueba recae en un 90% en la pericia del evaluador. Un profesional certificado bajo estándares de la APA sabe diferenciar entre nerviosismo natural (que es constante) y reacción de engaño (que es específica ante preguntas clave).

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